¿Cómo cuidar tu bolso Lacoste?
Bolsos de mano, tote bags, carteras, mochilas, bandoleras… conserva el estilo de tu bolso Lacoste y prolonga su vida útil siguiendo estos pasos:
Buenas prácticas
Alternancia: Para dejar que el material respire y conservar su forma natural, evita usarlo varios días seguidos.
Carga: Para evitar deformaciones o debilitamiento de las costuras, no sobrepases 0,5 kg de peso en los bolsos pequeños (1 botella de 500 ml), 1 kg en los medianos (1 botella de 1 L) y 3 kg en los grandes (2 botellas grandes de 1,5 L).
Forma: Cuando no lo uses, no dudes en rellenar el bolso con papel limpio.
Almacenamiento: Guárdalo en un lugar seco, protegido del sol y de la humedad.
Desempolvado: Limpia regularmente la superficie con un paño suave y seco para eliminar polvo e impurezas superficiales.
1 - Protección
Protege tu bolso antes de usarlo por primera vez. Rocía un spray protector adecuado para su material, y no olvides hacerlo de forma regular.
Cuero: utiliza preferentemente una leche para cuero o un spray nutritivo adecuado para conservar su flexibilidad y brillo.
Ante: aplica un spray protector específico.
Evita el contacto prolongado con agua, aceite, alcohol, cosméticos o disolventes.
Atención: los bolsos de colores claros son sensibles a la transferencia de color por rozamiento con ciertas prendas (como denim sin lavar u otros cueros).
2 – Limpieza
Dale a tu bolso un repaso regularmente. Limpia la superficie con un paño suave y seco para eliminar polvo y suciedad superficial, sacúdelo de vez en cuando y, si es necesario, utiliza un paño seco o ligeramente húmedo. Según el material:
Bolsos de cuero: limpia el cuero con un paño humedecido en un acondicionador incoloro para cuero.
Bolsos de ante: elimina la suciedad con un cepillo adecuado y luego aplica un spray protector especialmente formulado.
Bolsos de lona o tela: límpialos con un paño o esponja ligeramente húmeda, concentrándote en las zonas afectadas y evitando usar demasiada agua.
Bolsos sintéticos (PVC, PU, etc.): límpialos con un paño húmedo y, si es necesario, con un poco de jabón suave.
3 - Secado
Después de limpiarlo, deja que tu bolso se seque al aire libre, en un lugar seco y ventilado, evitando cualquier fuente de calor directo (radiador, secador, sol).